En un foro, organizado por la Maestría en Administración de la UNAB, destacados empresarios de la región hablaron de cómo cambió la economía con la llegada de la pandemia y la necesidad de contar con más líderes y menos gerentes tradicionales.

Mauricio Osorio Sánchez, presidente de Crezcamos; Guillermo León Castillo Estévez, docente universitario y secretario técnico de la Cadena Productiva de la Guayaba; Orlando Ariza Ariza, director regional del SENA Santander y Nivea Santarelli Franco, consultora de Mantilla, Santarelli  & Asociados, integraron el grupo de panelistas del conversatorio virtual. 

Para Guillermo León Castillo “en estas épocas de pandemia debemos entender que la economía ha cambiado y tenemos una nueva economía, por eso se deben desarrollar los sectores productivos con ciencia, tecnología e innovación”.

Junto con la modernización de los sectores, los empresarios consideran que se requieren líderes que guíen esos cambios que las nuevas condiciones económicas están demandando. En palabras Nivea Santerelli “la gerencia tradicional está diseñada para enfrentar la complejidad de la vida de una organización con funciones tradicionales como la planeación, la definición de objetivos y estrategias, la asignación de recursos, el seguimiento y control. Pero el mundo cambia y los riesgos también cambian, eso se exige que las empresas se vayan adaptando en tiempo real a esos cambios y ahí surge la necesidad del liderazgo para que todos los miembros de la organización puedan operar de forma flexible y oportuna”.

Pensamiento compartido por Orlando Ariza, quien además destacó el lado más humano del liderazgo. “Necesitamos líderes más cercanos a los trabajadores. Es muy importante demostrar empatía y cercanía con los colaboradores, y generar espacios de comunicación más informales porque allí afloran cosas que el líder no conoce. Debemos encontrar el equilibrio entre conseguir las metas de la organización y atender las necesidades de nuestros colaboradores”. 

Para Mauricio Osorio, aunque desde su compañía se gestiona el riesgo y planes para posibles contingencias económicas, la realidad es que nadie podía prever lo que iba a pasar. “Nada de lo que teníamos preparado contemplaba un evento como este en el que nadie podía salir y operar desde sus oficinas. Frente a este escenario es que el líder debe asumir el cambio y la responsabilidad de ser quien guíe a la compañía en esa transición. Teletrabajar y aislarse en sus casas es un privilegio, así que hay que adaptarnos y abrazar la incertidumbre, acostumbrémonos a ella y entrenémonos, eso nos hará mejores personas, mejores líderes y mejores compañías”.

En este sentido el rol de la academia para la formación de líderes toma gran relevancia, por esta razón la UNAB ha sumado esfuerzos en “Liderazgo para el cambio,  un curso sello de la Universidad que vamos a ir potenciando y desarrollando cada vez más a través de los diferentes posgrados de la UNAB”, afirmó el rector Juan Camilo Montoya Bozzi, durante su intervención en el foro que tuvo lugar el pasado 11 de septiembre.