Estructurar una ruta de atención propia mediante la cual se den respuestas inmediatas e integrales a las denuncias de trata de persona e iniciar un proceso de sistematización de casos y de la atención y asistencia realizada a las víctimas, son algunas de las conclusiones que arrojó el Informe de Gestión de Trata de Personas 2020, presentado por el comité municipal que lucha contra este delito.

En un ejercicio de rendición de cuentas propuesto por expertos de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), la Universidad Manuela Beltrán (UMB) y la Corporación CreSer, el Comité de Lucha Contra la Trata de Personas realizó la primera audiencia pública a través de Facebook Live para que todos los ciudadanos pudieran conocer las estrategias y acciones que se desarrollaron el año anterior, a través del trabajo en equipo de entidades como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Fiscalía General de la Nación, la Alcaldía de Bucaramanga y la Policía, entre otras.

De acuerdo con la Secretaría Técnica del Comité, entre 2011 y 2020, en la capital santandereana se han registrado 21 casos de personas adultas, siendo la explotación sexual la modalidad más reportada, seguida por el trabajo forzoso. La principal forma en la que se han captado las víctimas es a través de ofertas laborales, asegura la Policía en un informe. 

El informe enfocó su análisis en los ejes de prevención, de atención y asistencia a víctimas, de investigación y judicialización, y de coordinación y sostenibilidad. En el primero, aunque el balance fue positivo, pues a pesar de la pandemia las actividades de prevención como talleres, conferencias y conversatorios pudieron realizarse con las comunidades y los funcionarios de forma virtual, “es necesario identificar cómo las instituciones determinaron la población a la cual se dirigían las acciones y si correspondían al contexto de las personas alcanzadas en estos medios digitales. Asimismo, es necesario buscar otras alternativas para llegar a aquellas poblaciones que no tienen acceso a la conectividad”, señaló Mónica Chía Cifuentes de la veeduría Sentipensar la trata de personas.

Igualmente, las acciones de atención y asistencia se pudieron brindar también a través de herramientas digitales, sin embargo la veeduría hizo un llamado a las entidades que aún no cuentan con un espacio dentro de su página web para ofrecer este servicio vital para los ciudadanos. 

También se realizó una recomendación en el eje de atención y asistencia para que las acciones lleguen por igual a las víctimas indirectas del delito, que en estos casos son los familiares. 

“La UNAB ha venido brindando apoyo, a través del Instituto de Estudios Políticos, a  la Alcaldía de Bucaramanga, particularmente en materia de fortalecimiento institucional del Comité de Lucha contra la Trata de Personas. Les hemos orientado respecto de la gestión de la información para prevenir la trata de personas. En ese sentido, hemos venido insistiendo en que el Comité analice los casos que se han presentado, identificando formas de captación, dinámica del delito, perfil de victimarios, oferta, perfil de las víctimas, etc., para que esos datos sirvan para informar y prevenir a la ciudadanía acerca de la ocurrencia del delito”, indicó Jakeline Vargas Parra, docente e investigadora.

En octubre de 2020, la UNAB, la UMB y Corporación Creser le dieron vida a la primera veeduría ciudadana en trata de personas llamada Sentipensar la Trata de Personas, con el fin de hacer control social a la gestión pública pero también ofrecer recomendaciones a través del diálogo para fortalecer las acciones y hacerle frente a este delito.

 

Tabla Técnica