En comparación con los Estados Unidos, las mujeres en Colombia diagnosticadas con cáncer cervical tienen una supervivencia significativamente menor. En nuestro país, de cada 100 mil mujeres, 5,7 mueren por causa de este tipo de cáncer, mientras que en el país norteamericano fallece 1,7 por cada 100 mil. 

Las tasas de incidencia en nuestra nación también son considerablemente altas, con 16,0 por cada 100 mil mujeres. En Estados Unidos, nuevamente con un registro inferior, se ubica en 6,0. De acuerdo con el Ministerio de Salud, este es el segundo tipo de cáncer más común entre las colombianas, convirtiéndose también en la primera causa de muerte entre las mujeres de 30 a 59 años. 

Entre 2011 y 2015, en el área metropolitana de Bucaramanga, el cáncer cervical ocupó el cuarto puesto en el top 10 de sitios de cáncer en mujeres, con 399 casos registrados según datos de la Oficina de Registro Poblacional de Cáncer.

La supervivencia a este tipo de cáncer está directamente relacionada con el estrato socioeconómico, el régimen de afiliación, la edad y la morfología del cáncer.

Isaac Chayo, estudiante de la Facultad de Medicina del programa MP/MPH (Doctor en Medicina y Maestría en Salud Pública) de la Universidad de Miami, confirmó esta realidad a través de su tesis doctoral, la cual tuvo como objetivo analizar el efecto de el estrato socioeconómico y régimen de afiliación en la supervivencia del cáncer cervical, utilizando como insumo los datos recolectados entre 2008 y 2016 por la Oficina de Registro Poblacional de Cáncer del área metropolitana de Bucaramanga.

“Eran datos que todavía no se habían analizado. El cáncer del cuello uterino es una causa de muerte muy importante en Latinoamérica y en la mayoría del mundo. También es una causa de muerte que se puede reducir con suficiente atención preventiva, incluyendo el uso de la prueba de Papanicolaou, inmunización contra el VPH y pronta atención médica”, señala Chayo.  

A través del estimador de Kaplan-Meier, el estudiante, quien pasó dos meses en la capital santandereana, realizó un análisis de supervivencia para ver el efecto que tienen el régimen de afiliación, el estrato socioeconómico y la morfología del cáncer en la supervivencia de cáncer cervical. Igualmente, se aplicó un modelo multivariable de regresión (método estadístico que permite establecer una relación matemática entre un conjunto de variables) con los mismos datos, incluyendo el grupo de edad. 

Al comparar las mujeres que pertenecen al régimen de afiliación subsidiado con las mujeres de régimen contributivo, observó un aumento de 33 % en la probabilidad de muerte. También, evidenció un aumento de 88 % en la probabilidad de muerte cuando se comparan mujeres de estrato socioeconómico bajo (estrato 1, 2 o 3) con mujeres de estrato socioeconómico alto (estrato 4, 5 o 6).

Para la directora de la Oficina de Registro Poblacional de Cáncer, Claudia Janeth Uribe Pérez, lo que se muestra a través de esta investigación es que realmente en los estratos socioeconómicos bajos es donde está la gran cantidad de casos, por ello la política pública debe trabajar y poner más atención a esos sectores implementando estrategias efectivas.

Una de las formas de prevenir este cáncer es aplicándose la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano (VPH), que se encuentra disponible dentro del esquema nacional de vacunación para las niñas entre los 9 y 17 años. Se divide en dos dosis y es gratuita.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que el VPH causa cáncer de cuello de útero y ocupa el cuarto lugar entre los tipos más comunes de cáncer que afectan a mujeres. “Prácticamente todos los casos de cáncer de cuello de útero (el 99 %) están vinculados con la infección genital por el VPH, que es la infección vírica más común del aparato reproductor”, describen.

“Este es un problema social muy grande. Nosotros aquí en el área metropolitana hemos logrado tasas más bajas que otros sitios de Colombia y lo demostramos a través de estos 20 años que lleva operando la Oficina”, asegura Uribe Pérez.

Esta oficina, creada en el año 2000 desde la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), se encarga de hacer vigilancia y de demostrar con cifras y datos, si las políticas públicas que se están aplicando en estas áreas están funcionando o no. 

Ante este panorama, Chayo manifiesta que “es muy importante seguir mejorando la atención médica a las mujeres que sufren con una diagnóstico de cáncer cervical, en particular para las mujeres de bajos recursos. Por eso es crucial que estos datos se sigan obteniendo, que se compartan, y sobre todo, que siga funcionando el Registro Poblacional de Cáncer de la UNAB”.

La investigación de Isaac Chayo contó con la orientación de Claudia Uribe (UNAB); Esther de Vries, directora del Doctorado en Epidemiología Clínica de la Universidad Pontificia Javeriana; y Paulo Pinheiro, profesor asociado de investigación de Epidemiología en la Facultad de Medicina Miller de la Universidad de Miami. 

Su tesis ocupó el primer lugar en la categoría presentaciones orales del Eastern-Atlantic Student Research Forum, un simposio internacional que realiza la Universidad de Miami, en el que se presentan trabajos investigativos sobre ciencia básica original e investigación clínica en múltiples campos biomédicos.

Tabla Técnica