La pandemia nos ha impuesto el desafío de sacar la mejor versión de nosotros mismos para encarar las incertidumbres que esta trae a su paso, aparte de las obvias que tienen que ver con el cuidado de la salud. A pesar de las circunstancias, no hemos descansado un solo instante en buscar soluciones prácticas, rápidas y efectivas que permitan mantener la estrecha relación entre la Universidad y sus estudiantes.

Dan fe de ese trabajo nuestros profesores, que en medio del confinamiento obligado han tenido que adaptarse a un cambio abrupto, para adentrarse en un terreno para muchos desconocido pero que han mostrado toda la disposición de aprender, corregir sobre la marcha y continuar su misión. El reciente Día del Profesor nos permitió valorar, agradecer y felicitar la labor de todos ellos.

En cuanto al equipo administrativo, valoro el esfuerzo que ha permitido que la Universidad siga funcionando. Todo el grupo directivo conformado por vicerrectores, decanos, directores de programas, de departamentos académicos y de apoyo, en medio de altos niveles de incertidumbre, ha trazado y ejecutado diversas directrices, en un momento en el que las sabias palabras de nuestro fundador, Alfonso Gómez Gómez, cobran relevancia: “debemos ser luz en medio de la oscuridad”.

La incertidumbre por el futuro a mediano y largo plazo es preocupación permanente y eso pasa por un aspecto que reclama respuestas: el duro golpe a la estabilidad económica de miles de familias que hoy sufren la disminución de sus ingresos por cuenta de la pandemia. La Institución ha hecho un análisis riguroso sobre las posibilidades que a bien puede disponer para tenderle la mano a quienes, en el segundo semestre, ven amenazada su continuidad. En eso hemos sido transparentes y responsables con la situación financiera de la Universidad, de tal modo que, anticipándonos a las fechas establecidas para las matrículas del 2-2020, hemos dado a conocer las diferentes alternativas de apoyo financiero adaptables según la situación de cada uno de nuestros estudiantes.

Basados en el criterio de equidad, buscando ofrecer alternativas y apoyo a quienes mayor afectación y riesgo están afrontando, nuestro equipo está dispuesto a recibir cada caso para estudiarlo a la luz de las caracteristicas de los diversos mecanismos y buscar soluciones viables.

La Universidad tiene como misión educar con calidad. No actúa con intereses de lucro, como lo ha querido mostrar un sector inconforme de la población estudiantil. Todo lo contrario, ha decidido afrontar con franqueza y transparencia la difícil situación siendo responsables con la sostenibilidad institucional y su recurso humano, (1) invirtiendo en mejorar la experiencia docente con el uso de herramientas TIC para asegurar la calidad de la formación, (2) trabajando intensamente para preparar el regreso gradual a los campus, y (3) participando en diversas conversaciones con asociaciones universitarias y el Gobierno Nacional, para encontrar salidas a las necesidades de financiación que reclamamos las instituciones privadas.

A diferencia de las universidades públicas, las IES privadas nos sostenemos esencialmente con el ingreso proveniente de las matrículas, y en el caso de la UNAB, somos una institución independiente que hoy en día no recibe donaciones significativas.

Frente a los desafíos que enfrenta la educación superior en general y nuestra comunidad universitaria en particular, con absoluta franqueza, considero que aquí no se trata de ganar un pulso entre unos y otros, entre la Universidad y estudiantes que reclaman con vehemencia que se rebaje la matrícula en un 25 % so pena de amenazar el maltrato de la reputación institucional bajo la presión mediática de las redes sociales. Las actuales circunstancias obligan a tomar decisiones que combinen de manera equilibrada múltiples variables que se conjugan para (1) garantizar la mayor continuidad estudiantil, (2) cuidar la sostenibilidad financiera y (3) asegurar la perdurabilidad institucional en todas sus funciones misionales bajo parámetros de alta calidad.

Como Rector seguiré trabajando todos los días, con entusiasmo, convicción y respeto por fortalecer la relación indisoluble entre estudiantado y Universidad, sin ganadores ni perdedores. Soy optimista en apostar a que trabajando como una sola comunidad universitaria, después de esta coyuntura, nuestra Universidad será distinta y aún mejor.

Reitero lo dicho hace una semana: la conversación constructiva, creativa y respetuosa siempre estará abierta.

 

Bucaramanga, mayo 21 de 2020


 

JUAN CAMILO MONTOYA BOZZI

Rector

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Autor 
Fecha 
Mayo 21, 2020
Tipo 
Noticia