Eulises Domínguez Zambrano es el jefe Académico del Centro para la Excelencia Académica (CEDU) de la Universidad del Norte (Uninorte) en Barranquilla, lugar en el que se brinda acompañamiento a los profesores en su proceso de innovación pedagógica. Desde 2012 este magister en Psicología viene haciendo la tarea de crear comunidad alrededor de la innovación como un elemento transformador que permita, en síntesis, educar.

La innovación educativa implica la implementación de un cambio significativo en el proceso de enseñanza – aprendizaje. Ello requiere trabajar en un horizonte de mejora continua para quienes intervienen en el acto formativo. El mundo de hoy, mediado por los avances de la tecnología, ha impuesto nuevos desafíos para que el aprendizaje del estudiante sea efectivo. En Mayúsculas dialogó con Domínguez sobre esos aspectos que una institución de educación superior debe trabajar para repensar la experiencia docente en el aula.

¿Cómo se puede trabajar en una institución educativa, cuando se decide explorar la innovación en el aula para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, esas resistencias lógicas que se generan por parte de los profesores?

Primero, es importante el apoyo institucional, que rector y vicerrectores hablen de la importancia de que los profesores se vinculen en estos procesos, y segundo, es crear instancias en donde los profesores sientan que ellos son los que están tomando decisiones y el rumbo sobre qué cosas quieren trabajar. Por ejemplo, para la creación de una comunidad de aprendizaje docente, que empezamos en la Universidad del Norte con cuatro profesores y tenemos ahora cada año dieciséis aproximadamente, es el profesor el que elige un tema y lo pone a consideración de otros. Es activar esa posibilidad del profesor de decidir dónde quiere estar, no es imponerle, apoyarlo en esas iniciativas que, por más pequeñas que parezcan, sienta que tiene un respaldo en esa primera aproximación a la innovación en el aula.

¿Qué hay que hacer para volver a ‘atrapar’ la atención de los estudiantes cuando hoy dispositivos como los teléfonos móviles son distractores invasivos y permanentes al interior de un salón de clases?

Cualquier recurso tecnológico que esté en el aula, en manos del estudiante, va a interferir con su foco de atención, por lo tanto, lo que vamos a encontrar al final es que es un estudiante que no ha asimilado lo que el profesor espera que haga en clase. Este es un aspecto que estamos trabajando con los profesores para que ellos, al inicio de las clases, durante la primera semana, hagan evidente en los estudiantes los perjuicios que puedan tener con su uso y lleguen a acuerdos tan sencillos que han hecho algunos profesores como colocar el celular en un lugar específico. La otra opción que estamos trabajando, y que la hemos enfocado como ‘Nativos digitales y celulares en el aula’, es que el profesor comprenda que, indudablemente, los jóvenes de hoy están inmersos en la tecnología y que ella hace parte esencial de su vida, de la manera de ver el mundo, entonces lo que estamos es interactuando a través espacios con el profesor para que él conozca formas en las que puede usar el celular para que los estudiantes se mantengan activos participando en clase.

Hoy en día se produce mucho contenido alrededor de cómo entender a estas nuevas generaciones de ‘Millennials’ y ‘Centennials’, ya sea para sus procesos formativos o también para la vida laboral, ¿no es de pronto una generación a la cual estamos consintiendo demasiado en comparación con otras que aprendieron bajo la dictadura de ‘la regla’?

Esta generación tiene un aspecto muy particular, aparte de ser nativos digitales y de usar la tecnología más que todo para cuestiones personales, no son buenos usándola para actividades académicas, se ha demostrado que les falta mucho para reconocer en cuanto a respeto por los derechos de autor, a las habilidades de búsqueda y acceso a información confiable, aspectos que hay que trabajarles en la universidad, incluso en el colegio, y hay algo importante aquí, más que la tecnología son jóvenes que tienen dificultad para afrontar la frustración por los  patrones de crianza, porque así como no son iguales a los de antes, los papás tampoco son los mismos de antes, por lo tanto, en algunas áreas se ha ido más a sobreprotegerlos, a crearles un entorno extremadamente seguro, que en lugar de darles dosis progresivas de frustración que ellos aprendan a manejar, que van en actividades deportivas, en actividades culturales o en la misma clase en la que el profesor ponga retos en que el estudiante se de cuenta de que tiene que leer, focalizar la atención en aspectos centrales, es decir, esas dosis progresivas de frustración son necesarias si queremos un profesional que realmente se enfrente a un mundo cambiante, con muchos retos, que no va a tomar en consideración si está triste o no, si está deprimido o no, es lo que en Psicología llamamos estrategias de afrontamiento para que él aprenda a manejar sus estados emocionales en pro de mejorar su aprendizaje.

Cuando se habla de innovación lo asociamos con el uso de la tecnología y cuando se habla de creatividad con hacer cosas fuera de lo común, ¿cómo se evita caer en lugares comunes o adoptar tendencias que resultan modas pasajeras?

Hay un aspecto importante que considerar y es que cuando hablamos de innovación no necesariamente viene de apoyarse en un recurso TIC. Hay un trabajo grande del Banco Mundial con el tema del uno a uno, un niño con un computador, que realmente no generó cambios significativos en el aprendizaje del estudiante y sí generó más bien una sobrecarga cognitiva por tener que aprender a usar el recurso más entender la clase. Esas innovaciones pueden venir del simple hecho del profesor usar guías de trabajo impresas o de crear dinámicas colaborativas en el aula que rompan el esquema tradicional de ponerse en frente a dar clase, es decir, pensar en cómo hago para que el estudiante con sus pares mejore su aprendizaje, ahí ya estamos hablando de innovación y no necesariamente hay un recurso TIC de por medio. Por otro lado, el tema de la creatividad tiene que ver con repensarse las formas habituales en que vengo haciendo mis clases, es decir, cómo puedo crear espacios donde el estudiante realmente participe en pro de su aprendizaje, a veces confundimos motivar con emocionar, entonces el profesor se esmera más por emocionar a los alumnos pero no por motivarlos en el sentido de que tengan clara la meta y los recursos cognitivos, afectivos y de comportamiento que tienen que movilizar para aprender, y al final ¿qué obtiene si un grupo de estudiantes se ríe y se divierte en la clase? Que se da cuenta de que no aprendieron, entonces no es divertirlos.

Usted subrayó durante su exposición la importancia de generar comunidad, ¿desde su experiencia en el CEDU cómo ha sido este trabajo?

Hay un tema clave y es que las comunidades o el grupo de personas se conectan por el lado socioemocional, por lo tanto, debemos entrar generando dinámicas en las que las personas se conozcan como individuos, como seres cotidianos, no como el profesional con la maestría y el doctorado, eso viene después.  Al principio es quién soy yo como persona, quién es mi familia, cuáles son mis intereses, y a partir de allí  generar sinergias, generar dinámicas en actividades que no necesariamente son la prioridad conceptual que les interesa, es cómo un ser humano conoce a otro ser humano con sus dinámicas personales, entonces en la medida en que se conocen vamos luego aproximándonos al trabajo formal académico donde ya vemos que es un amigo, un colega muy conocido con el que quiero compartir esta experiencia de aprendizaje que nos ha funcionado muy bien entrando por esa parte. Las comunidades de aprendizaje docente que tenemos, que son alrededor de dieciséis, trabajan formalmente en investigación, en buscar literatura sobre su tema de interés, pero antes de eso ya han vivido experiencias, o sea el grupo grande que se encuentra para compartir en un almuerzo, en un picnic, en un partido de fútbol, en un juego de mesa, donde ríen y comparten, conocen al otro en sus características y en función de eso van decidiendo cómo interactuar en el trabajo y aprende a ser mucho más asertivos.

¿Cómo acercar los ámbitos administrativo y docente en función de su razón de ser que es generar conocimiento?

Cuando un director de departamento entiende por qué un profesor decide hacer trabajo colaborativo, apreciativo, pide recursos TIC, está empezando a sensibilizarse con esa innovación que pretende hacer ese profesor, y luego, cuando vamos y hablamos con los decanos y les decimos qué estamos haciendo con los directores de departamento y con los profesores, vamos creando una sintonía en cuanto al abordaje que queremos hacer, entonces cuando ya luego se crea el momento propicio, el encuentro entre directores de programa y profesores, ya tienen un punto en común que son esos elementos que desde el Centro estamos tratando de compartir con ellos para mejorar el proceso de enseñanza – aprendizaje.

Esta Universidad se la jugó hace unos años por la creatividad, quiere ser un referente a nivel regional, que cuando nombren a la UNAB digan “la universidad de la creatividad” y por supuesto incursionar en el tema de la innovación. Tres elementos que usted diga por ahí no se vayan porque se pueden quedar en un mero discurso…

Que eso no sea una imposición, por que la creatividad no es producto de una coerción sino de una libre expresión, entonces el primer punto es no volverlo una ley, un reglamento. Segundo, no premiar de manera particular a un grupo de profesores porque entonces se focaliza sobre una o dos personas el que ellos son los creativos. Los creativos somos todos, es decir, crear comunidad es lo ideal, no crear islas de personas o grupitos de personas que son los creativos, y otro aspecto es dar la posibilidad de que los profesores puedan en grupos manifestar sus deseos de hacer cambios, así esos cambios en un momento dado parezcan que van en contravía del proyecto educativo institucional, es poder en términos generales, evitar todo aquello que sea impositivo o que impida que el profesor se exprese libremente sobre lo que quiere trabajar y que el profesor perciba que va a tener el apoyo institucional.

Eulises Domínguez Zambrano - Jefe Académico Centro para la Excelencia Docente Uninorte (Barranquilla)

Tabla Técnica

Fecha 
Feb 13, 2020
Tipo 
Noticia