La pasión por la investigación que siente Karen Sánchez Quiroga ya empezó a rendir sus frutos. Con solo 21 años de edad, esta Ingeniera en Energía de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, alcanzó el segundo lugar en la convocatoria Bayer Young Community Innovators, programa de Bayer que busca destacar las mejores ideas y proyectos de jóvenes que estén entre los 18 y 26 años de edad. Dichas ideas deben trabajar por mejorar la calidad de vida de poblaciones vulnerables en Colombia, Perú y Ecuador.

Sánchez recibió, en diciembre de 2016, su título de pregrado en la UNAB y hoy cursa la maestría en Electrónica, en la UIS, en donde adelanta el proyecto “La nueva era del Cacao” con el cual fue galardonada. Nuestra egresada, en diálogo con la Oficina de Comunicación Organizacional, respondió la siguiente entrevista.

¿Hace cuánto empezó a trabajar en el proyecto "La nueva era del cacao"?

K. S: Hace diez meses, tiempo que llevo trabajando con el grupo de investigación HDSP de la UIS, dirigido por el docente Henry Arguello. Es un equipo que ha sido parte fundamental del desarrollo de este proyecto.

¿Qué objetivo tiene este proyecto y por qué se centró en el tema del cacao?

K. S: El proyecto consiste en el diseño de un sistema eficiente y no invasivo para la clasificación de granos secos de cacao a partir de técnicas de espectroscopia, muestreo compresivo y visión por computador. Santander produce el 46% del cacao de Colombia, y este es un país reconocido mundialmente en la industria chocolatera por sus granos de tipo “fino y de aroma”, la categoría más codiciada. Sin embargo, existen inconvenientes actualmente que están limitando su exportación, como el largo tiempo de clasificación (26 horas) y subjetividad del proceso (cata). Diseñando este sistema, podríamos beneficiar, inicialmente, a 13.000 familias santandereanas cuya actividad económica principal es la producción cacaotera.

¿Qué obtuvo con el segundo lugar de la competencia?

K. S: Como ganadora del segundo lugar, podré participar de un viaje académico a un lugar de interés científico en Latinoamérica, donde nos reuniremos los ganadores de los tres países en que se realizó el Bayer Young Community Innovator. El premio incluye pasajes aéreos en clase económica, seguro de viaje, traslados, alojamiento y alimentación durante todo el tiempo de desplazamiento y estadía.

¿Cuáles fueron las fortalezas de su proyecto que fueron determinantes en la competencia?

K. S: Bayer a través de su iniciativa BYCI, busca exaltar a jóvenes que contribuyan a mejorar la calidad de vida de comunidades vulnerables, mediante proyectos aplicados al agro o la salud. Los jurados destacaron de mi proyecto el nivel matemático y tecnológico que involucraba.

¿Cómo le aportó la UNAB su perfil profesional actual?

K. S: La UNAB es una institución que cuenta con numerosos espacios y oportunidades para formarse en investigación. Haber hecho uso de ellos, fue lo que me permitió descubrir mi gusto por este campo.

Desde los primeros semestres ingresé a semilleros de investigación liderados por docentes como Luis Eduardo Jaimes, Carlos Alirio Díaz y Leonardo Pacheco. Luego, tuve la oportunidad de pertenecer al Semillero de Prospectiva Energética del convenio UNAB-UIS-UPB-Ecopetrol; participé en el año 2016 en el Verano de Investigación científica de la Universidad de Guanajuato en México, gracias a las facilidades y apoyo de la UNAB.  Experiencias como esas, fueron las que me permitieron descubrir y confirmar que mi perfil profesional estaría enfocado en la investigación.