El docente del Programa de Artes Audiovisuales de la UNAB, Luis José Galvis Díaz, es uno de los 91 colombianos beneficiados con las Becas Fulbright. / FOTO PASTOR VIRVIESCAS GÓMEZ
Luis José Galvis persistió hasta coronar su Beca Fulbright
Por Pastor Virviescas Gómez El próximo jueves 17 de mayo, Luis José Galvis Díaz tiene una cita impostergable. A las 7 de la noche y en compañía del rector de la UNAB, Alberto Montoya Puyana, se encontrará cara a cara con el presidente Juan Manuel Santos Calderón en el Museo Nacional de Bogotá.
La reunión no es para hablar de regalías o de aranceles, sino para oficializar la entrega de la beca Fulbright a este profesor del Programa de Artes Audiovisuales de la UNAB, quien pronto partirá a La Florida (Estados Unidos) con el propósito de disfrutar durante tres años de una distinción a la que muchos son los llamados y pocos los escogidos.
“Noventa y un brillantes y jóvenes profesionales colombianos, de las más diversas regiones de nuestro país, recibirán las becas que los hacen parte de la red mundial de conocimiento que forman los fulbrighters”, manifestó la directora ejecutiva de Fulbright Colombia, Ann Mason, quien destacó que el grupo está conformado por docentes, investigadores o artistas que se unen este año a la red de más de 300.000 becarios Fulbright de todo el mundo.
De los seleccionados, 37 cursarán estudios de maestría (ahí está Galvis Díaz), 47 de doctorado y siete en actividades de investigación y docencia, gracias a la idea que tuvo en los años 50 el senador demócrata de Arkansas, James William Fulbright (1905-1995) de crear este programa de becas.
Pero llegar a esta cima fue algo mucho más complicado que esas etapas de escalada en bicicleta, bajo el sol o el agua, que Luis José hacía dos veces al día desde la Ciudadela Real de Minas hasta la UNAB en los tiempos (2001) en que laboraba como editor en el Centro de Producción de Televisión (hoy CPA).
Orgulloso de su logro y de sus orígenes, Luis José recuerda con satisfacción sus años de formación como comunicador social en la UNAB, así como esas extenuantes jornadas escogiendo cuadro a cuadro una imagen o localizando el punto exacto para irrumpir con una nota musical y entregar a tiempo el video de una Facultad con visita de pares académicos.
Quienes creen en el destino se lo atribuirían a él, pero en algo tuvo que ver que su padre Álvaro haya estudiado Contaduría Pública en la UNAB (1983), así como su madre, quien se recibió como abogada en 1992 y especialista en Derecho de Familia un año más tarde, y que su tío, el periodista deportivo Alberto Galvis Ramírez sea de los primeros bachilleres del Instituto Caldas (1970) y con beca.
Y es que Luis José no se conformó con seguir dictando clases y sosteniendo tertulias en El Gualilo. Sabía que su trabajo como profesor le demandaba avanzar en sus estudios y la primera posibilidad que se le presentó fue realizar la Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional, aunque “Bogotá no es mi ciudad favorita y si vivo en Colombia solo lo hago en Bucaramanga”. También le apuntó a las becas de la fundación española Carolina, pero no clasificó entre miles de latinoamericanos.
Con altas calificaciones como docente, actividades en el semillero de investigaciones y su columna de crítica cinematográfica en el Periódico 15, pero bajo la presión permanente para adelantar estudios de posgrado, Galvis Díaz aceptó la invitación que le formulara la Oficina de Relaciones Internacionales para animarse a postular a una Beca Fulbright.
Así fue como se interesó en ella y pronto descubrió que “esto es muy difícil”. Además del dominio del Inglés, le pedían ‘un jurgo de cosas’, entre ellas “una entrevista durísima”, documentos, ensayos y que el candidato debe tener un proyecto para desarrollar en la región cuando retorne.
Ese intento no dio frutos, pero volvió a probarlo y fue así como se postuló a una beca en el renglón específico de ‘Posgrado para las Regiones’, con tan sólo 10 cupos para repartir entre maestrías y doctorados. Entonces reinició el proceso -que no es asunto de un par de semanas-, siempre con el objetivo de convertir a Santander en un polo de desarrollo en materia audiovisual.
Luis José buscaba una beca en dirección de cine, pero de entrada le advirtieron que es demasiado costosa y que además para ese tema no otorgan becas. Esto le sirvió para redefinir su propósito y se enfocó en la escritura de guiones, a sabiendas de que cada día hay más recursos económicos y Colombia técnicamente está mejorando, “pero lo que se necesitan son buenas historias”.
Tras extenuantes jornadas de agite y trasnocho, el 31 de mayo de 2011 concluyó los trámites y el 19 de agosto recibió un correo electrónico en el que le decían que estaba nominado, no que ya se hubiera ganado la beca.
Le dijeron que había logrado lo más fácil y que se preparara para lo más difícil: competir contra candidatos del resto del mundo en su aspiración de ingresar becado a una universidad estadounidense. También le insistieron en que debía mejorar aún más su nivel de Inglés, adicionalmente presentar un examen de conocimientos generales (incluidas matemáticas y geografía), vacunarse, llenar más papeles y escribir el argumento de una película y una miniserie.
Tres meses a toda marcha, como cuando bajaba por la 56 hasta su casa en su ‘caballito de acero’, para cumplir el plazo. Ahí le pidieron que diera los nombres de las cuatro universidades que había contemplado. Consideraron posibilidades y le anunciaron, de primera, la entrevista en la Universidad de Miami.
Luis José asegura que por su cabeza no pasó la opción de ‘tirar la toalla’ y menos en este momento. Por ello sacó el temple para enfrentarse a un mister de nombre Tom Miusca, guionista de reconocimiento internacional. “Cuando uno quiere algo, si realmente se ha fortalecido toda la vida, en el momento en que se le aparezcan las cosas uno sabe cómo reaccionar con acierto”, afirma Galvis Díaz.
A la expectativa de que lo ‘corchara’ con preguntas rebuscadas, el encuentro se convirtió en un diálogo entre amigos, del que Miusca quedó sorprendido al saber que Luis José le había seguido la huella a sus películas. Además de serle sincero, le confesó que prefería Miami no solo por la calidad de la universidad, sino porque le gusta más el calor del sur que el frío del Norte. Eso sin dejar de pensar que un año de estudio en Estados Unidos (sin otros gastos) le significaría al menos 40 mil dólares (80 millones de pesos) y tendría que apelar a un crédito en el Icetex o deshacerse de su bicicleta, si de algo le servía.
“Me fue tan bien en la entrevista que no sólo me aceptaron en la Universidad de Miami sino que me dieron la beca completa, lo cual en cine es algo muy difícil”, narra emocionado.
Para completar, a los cuatro días le llegó otro coreo en el que le ofrecían además de la beca y el curso de inglés previo, “que fuera asistente de un profesor y me van a dar 15 mil dólares cada año, adicionales a lo que me da Fulbright” y que la UNAB no sólo le conserva la plaza como docente sino que le sigue consignando su salario mensual.
“La saqué del estadio”, exclama Luis José, quien en sus cuentas ya tiene claro que esta maestría le representará más de 250 mil dólares (500 millones de pesos). “Puedo decir que me gané el ‘baloto’ de la educación”, agrega.
Mejor dicho, le pagarán hasta los suspiros, y con la coincidencia de que la Universidad de Miami varió este año su Maestría en Guión por una Maestría en Cine en la que le darán más de lo que estaba buscando y podrá aprender dirección, manejo de actores, producción y hasta distribución.
Luis José, el comunicador social que pagó parte de sus estudios en la UNAB trabajando como monitor, no olvida que su primera experiencia como docente en forma fue encerrado en una húmeda sala del CPTV enseñando edición en el sistema Final Cut Pro. “Ahora estoy acá y seguiré subiendo la cúspide. Aprovecharé al máximo la maestría en Estados Unidos y la Beca Fulbright”, insiste.
Luis José nació hace 36 años, se graduó en 1998 como comunicador social de la UNAB, desde 2007 es profesor del Programa de Artes Audiovisuales y en la actualidad dicta las materias de ‘Narración y descripción’, ‘Técnicas de guión’, ‘Escritura de guión’, ‘Historia del cine’ y ‘Posproducción digital’.
Tiene claro que dentro de tres años regresará a Bucaramanga y a la UNAB. En ese momento nos contará cómo le fue y, sobre todo, marcará un nuevo ritmo al lote de productores audiovisuales forjados en estas breñas.
Convocatoria
Un portafolio de maestrías, doctorados, investigación en sectores estratégicos y para enriquecimiento profesional de líderes de los sectores público y privado, es lo que está ofreciendo Fulbright Colombia a quienes quieran viajar en ese plan a Estados Unidos en el año 2013. El menú incluye Becas Nexus en Ciencia, Tecnología e Innovación, Emprendimiento y Energía Sostenible, pero también becas como la que ganó en 1982 el hoy presidente Juan Manuel Santos.
Toda la información de requisitos la pueden encontrar en www.fulbright.edu.co o en Twitter @Fulbrightcol. También dispone de atención en línea, de lunes a viernes de 9 a 11 de la mañana, en Facebook Fulbright Colombia.