El sistema dual ofrece, entre otras, las siguientes ventajas para las empresas
participantes y los estudiantes:
Orientación a la práctica:
El currículo académico está diseñado con
la participación de los empresarios y, por lo tanto, como respuesta
a sus necesidades. De esta manera, los estudiantes se forman eficazmente
en las competencias necesarias para el desempeño laboral y, a
su vez, representan grandes ventajas para la empresa formadora:
Conocen profundamente la organización.
Requieren corto tiempo para adaptarse a los puestos de trabajo.
Tienen una alta capacidad para transferir
la teoría a la práctica.
Presentan una gran flexibilidad frente a las estructuras empresariales.
Desarrollan un alto grado de lealtad con la empresa formadora.
Menor tiempo de estudio:
La carrera profesional se desarrolla en siete semestres de estudio,
lo cual ahorra recursos a las empresas, las familias y los estudiantes,
al permitirles un acceso al mercado laboral e incrementar la productividad
del país.
Estudio en grupos pequeños:
Los grupos de estudio son de máximo treinta estudiantes, lo que
permite una interacción continua entre docentes y estudiantes.
De esta manera, el concepto pedagógico está orientado a
desarrollar la competencia del trabajo en equipo.
Docentes:
Los docentes provienen de la práctica, lo que permite un mejor
entendimiento del mundo de los negocios. Adicionalmente, se invita a
participar a personas vinculadas a las empresas para que en aula desarrollen
casos reales.
Apoyo financiero:
Generalmente los estudiantes reciben de las empresas un apoyo financiero
como subsidio a su matrícula.